¿Te molesta mi amor?

¿Te molesta mi amor?

Para los que aún están vibrando al acorde de las canciones de mi amigo Silvio Rodríguez, les regalo ésta, una de mis canciones preferidas de él, la cual me sirve de inspiración para comentar la aparente molestia que causa en algunos, en Estados Unidos, el amor que expresa nuestro pueblo y nuestros peloteros del “TeamRubio” por nuestra amada isla.

Si ya se gozaron esa hermosa canción, hablemos ahora por qué les molesta a algunos comentaristas deportivos y a ciertos peloteros del equipo del equipo de los Estados Unidos, el que nuestros “rubios” fueran tan emocionales en las victorias de Puerto Rico y, a pesar de haber terminado siendo subcampeones, se les dio el trato de campeones que se merecían mientras que para los “campeones” nadie se organizó en los Estados Unidos ni para invitarlos a una cerveza. Les explico…

Doug Glanville, un jugador de grandes ligas que jugó en Puerto Rico y entendió la idiosincrasia boricua, tratando de explicarle a los peloteros norteamericanos por qué reaccionamos como reaccionamos dijo: “Cuando juegas para un equipo que realmente se convierte en familia, uno que no está circunscrito a un contrato o a la historia de una organización, sino por la cultura, por las amistades de niñez o por un legado, las rivalidades son más intensas y los significados son distintos.” Esa es una forma sutil, “nice” de decirlo.

Otra forma no tan “nice” sería: “mire mi hermano, cuando la isla está bien jodía, y lo único que recibe son malas noticias, y pa colmo los gringos le impone una Junta de Control Fiscal, violando todo principio democrático, cada buena jugada que hacemos, cada out que damos, cada hit que conectamos, cada carrera que anotamos y cada juego que ganamos es un bálsamo de alegría para ese pueblo sufrido. También es un grito de rebeldía contra la opresión y el abuso. Y por eso el PUÑETA. Eso de jugar por el honor y la alegría de los suyos los gringuitos no lo entienden. Lo siento por ellos que se lo pierden.

El pueblo respondió al regalo de emociones que le regalaron los peloteros del equipo nacional, sí na-cio-nal, y muchos se pintaron el pelo de rubio para dejarles saber que co-participábamos de la misma emoción. Hasta las guerras por los puntos de drogas declararon una tregua, por que en última instancia, también son puertorriqueños.

Hoy me preparo para la presentación que tendré mañana en el Loisaida Center 

…donde presentaré La Vitrina Rota, libro en el cual podrían encontrar los gringos una larga lista de razones por las cuales reaccionamos como reaccionamos. No dudo que, al igual que lo experimentado en Orlando, viviré la misma estela de orgullo y pasión que ha dejado la Copa Mundial de Béisbol. Así somos. Si a alguien le molesta… breguen con eso.

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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