Rompiendo el silencio

En una ocasión que me tocó entrevistar a Ricky Martin y le pregunté si en medio del torbellino que se crea alrededor de una persona que es tan famosa como él había espacio para aprender alguna enseñanza trascendental. Me sonrió, me tomó una mano, y me dijo: “gracias por esa pregunta pues me da la oportunidad de compartir lo más hermoso que he descubierto… y eso es EL SILENCIO”.

Agarrarse del silencio, no el silencio cobarde que calla para no implicarse, no el silencio enajenante que crea una barrera alrededor de la realidad que nos rodea, sino el silencio meditativo, el que acepta lo que nos sucede y lo convierte en reflexión profunda; ese silencio es necesario para calmar los impulsos emocionales que dispara el Ego ante un hecho en que interpretamos, y siempre somos responsables de nuestras interpretaciones, que hemos sido atacados, atropellados o injustamente tratados.

Les comparto ese proceso que viví el pasado jueves por la tarde y culmino este compartir con dos cosas exclusivas: un video extraordinario grabado en un maravilloso lugar y que nunca salió al aire ese jueves por la noche; y el monólogo que compartiríamos Gerardo y yo ese día.

Como todos los días en que tengo programa, mi labor comenzó a las 7:00am, leyendo las noticias en los distintos periódicos, luego seleccionando las que se van a discutir en el monólogo que nos repartimos Gerardo y yo. Ya a eso de las 11:00 estaba a punto de terminar cuando a Yéssica la llamaron para que fuera a firmar el contrato de la

nueva temporada. Estando allá es que se le notifica que la nueva administración habría de evaluar los contratos y que no habría programa hasta que esa evaluación no se completara.

Nuestra primera preocupación fue los invitados del día, algunos de ellos venían ya en camino desde la isla, el maestro Humberto Ramírez vendría con su orquesta para la parte musical, y también recibiría al cineasta Tito Román, entre otros… La segunda preocupación fue la de la teleaudiencia, había que comunicarles que no habría programa. Si algo me enseñó don Tommy Muñiz, mi primer maestro en la Tele, fue a respetar el público, a valorar su audiencia, a ser responsable con el micrófono y la cámara ante los cuales me plantaba.

La tercera preocupación, era nuestro equipo de trabajo, a los cuales amamos como si fueran nuestros hijos. En mi caso, mi otra preocupación fue el cómo reaccionar… y ahí me agarré de ese silencio poderoso del que me habló Ricky Martin. En medio del mismo me sentí profundamente tranquilo, pues junto al equipo de trabajo habíamos producido, cada día, el mejor programa posible, aún con el menor presupuesto en la historia de nuestras producciones. Cuando uno está tranquilo de haber actuado en excelencia, la obra habla por sí misma.

Agradezco las expresiones de apoyo de los fieles televidentes, los cientos de comentarios en las redes sociales y las expresiones de apoyo a nivel personal. Me excuso con los medios por no aceptar entrevistas, no era mi intención en ese momento provocar un debate en los medios.

Recibí muchas llamadas, una de ellas me hizo llorar… la de Amanda, la joven con ciertos impedimentos cuyo sueño era trabajar en producción en

televisión. Le habíamos dado la oportunidad de practicar desde hace casi un año. Sus expresiones de gracias, y las de sus padres, me conmovió.

En este momento miro al futuro. Amanezco hoy con mi corazón regocijado porque hace exactamente 45 años me convertí en padre por primera vez. Agradezco a Roxana, la madre de mis gemelos Carlos Javier y Marién, el haber compartido juntos ese momento maravilloso de nuestras vidas. A Marién y Carlos, el ser unos hijos tan maravillosos, talentosos y amorosos. Me regocija también que ya tengo en mis manos la novela que muy pronto saldrá al mercado y de la cual me siento muy orgulloso. Me llena de gozo el amor de mi maravillosa esposa, el respaldo incondicional de mi público y el talento que Dios me ha dado con la única condición de que lo reparta a la gente envuelto en arte, sin creerme la gran cosa.

Miro al futuro, con tranquilidad, confianza y esperanza. Lo que venga, vendrá, sea la oportunidad de volver a colaborar con la gente maravillosa del Canal 6, o en cualquier otra plataforma que esté a mi disposición. Donde sea, me guiará la excelencia, la calidad y el apego a los más grandes valores culturales que identifican a nuestra nación puertorriqueña.

Para comunicarles esto, he roto, por ahora, ese silencio sanador.

Vean a continuación el video grabado en Culebrita y el monólogo correspondiente al jueves pasado.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

Deja un comentario