Mi regalo de cumpleaños: ¡Regreso al Camino de Santiago!

Estoy a pocas horas para terminar de darle la vuelta número 68 al Sol. Estipulado que me duelen varias partes del cuerpo que ni sabía que las tenía, pero completo la jornada con más sabiduría, creatividad, amor, agradecimiento y gozo que en ninguna de las orbitas anteriores. En esta circunvalación he tenido tantas bendiciones que solo he pedido de regalo volver al Camino de Santiago, a finales de mayo del año que viene,  acompañado de la gente de Hectours y de aquellos que quieran regalarse a sí mismos una experiencia transformadora de vida.

Cumplo 68 años y cuento con la dicha de tener a mi papá de 102 años y a mi mamá de 91, vivos… achacosos, pero vivos… y lúcidos. Cuento con un hijo y cuatro hijas, maravillosos todos, que me colman de alegría y orgullo. Cuento con mi esposa Yéssica, que es un sol, y alumbra cada día de mi existencia con un amor incondicional que me hace sentir especial. Cuento con una nieta y un nieto, talentosos ambos, que extraen la ternura más especial de amor de abuelo que uno pueda sentir. Tengo amigos y amigas que me han acompañado en los momentos más difíciles. Y tengo detractores, pocos, que con su admiración traducida en envidia me recuerdan que he logrado muchas cosas en las 67 vueltas anteriores.

Hectour

Esta circunvalación más reciente ha sido increíble: una novela a punto de publicarse con una prestigiosísima editorial mundial, otro libro que está a ley de nada para terminarlo y publicarlo antes de las elecciones, un premio a mis columnas periodísticas en España y finalista en los premios de libros internacionales latinos. Este año he escrito dos espectáculos musicales y ya estoy terminando el libreto del regreso de Los Rayos Gamma. Mi programa de televisión en WIPR me hace sentir orgulloso de que es el mejor que he hecho en mi carrera. Hago esta pausa para mirar lo que he hecho en este año 68 de vida porque todos y cada uno de los que me leen debieran hacer lo mismo, reconocerse, apreciarse, automotivarse a seguir siendo cada día mejores, porque la única competencia válida es la que tenemos con nosotros mismos, para ser mejores seres humanos cada día, haciendo la diferencia en la vida de los que nos rodean, del país y del mundo.

Por todas estas cosas, regreso al Camino de Santiago a fines de mayo y principios de junio del año que viene. Porque lo que hoy celebro se gestó allí, en los momentos de cansancio y profunda reflexión, en los largos recorridos externos e internos, en el gozo de las nuevas amistades, y en el aprecio de los que siempre han estado al lado mío. Regreso tal vez con algunos de mis hijos y nietos, con gente que no conozco ahora pero que ya luego serán parte de mi vida. Regreso con la ilusión de la primera vez y con el entusiasmo que provoca lo desconocido. Adriana, de Hectours, será de nuevo mi cómplice en armar el viaje, que no es un tour, no son unas vacaciones…es decirle sí a lo que el Camino tenga a bien traernos. Y Yéssica, de nuevo, estará conmigo, caminando como lo hace todos los días por los recovecos de la vida.

Finalmente gracias al Creador por tantas bendiciones y por permitirme ser co-creador de la vida que me ha dado. Japi berdei to mi.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

Deja un comentario