Gobierno y país: no es lo mismo aunque parezca igual

Tenemos que tener mucho cuidado del efecto que puede tener en la psiquis colectiva lo que está sucediendo en el gobierno del país Puerto Rico. Es un fracaso acumulado por décadas, provocado, a mi entender, por cuatro males capitales: la falta de poderes políticos (colonialismo); la irresponsabilidad administrativa; la corrupción; y la alternancia de los partidos (quítate tú pa’ ponerme yo). Pronto va a salir un libro que llevo meses investigando y escribiendo con el propósito de explicarle a la gente mi interpretación de esta tragedia que estamos viviendo.

PERO, así con letras mayúsculas, hay que tener cuidado de creer que el fracaso del gobierno es el fracaso del país. Semanalmente tengo el privilegio de hablarle, con charlas de motivación, a decenas de trabajadores en diversas industrias, a grupos cívicos, a escuelas y universidades, y lo que veo es un país que trabaja, que estudia, que sueña, que es talentoso, creativo, responsable, sensible… en fin, un gran país… y si e estás leyendo estas reflexiones de seguro es porque perteneces a este grupo que, a mi entender, es mayoritario.

Nos ha sucedido que, como pueblo, toda esa gente buena que he mencionado, hemos ido en una guagua que no hemos escogido (colonialismo) tiene el motor “esvielao” (modelo económico), se alternan guiándola choferes irresponsables (alternancia y administración), y uno que otro se han dedicado a sacarle tuercas al motor para venderlas (corrupción); pero la mayoría de esos pasajeros son gente buena, llevadas hacia un precipicio por las circunstancias que acabo de describir.

Es el momento de reconocer lo que somos, un buen pueblo, mal conducido en una guagua que ya no funciona. No perdamos esa consciencia: somos gente buena, exitosa, inteligente, honesta y trabajadora. Desgraciadamente más de la mitad de los puertorriqueños ya se han tirado por las ventanas de esa guagua para salir de ella. El fracaso del gobierno no es el fracaso del país. Los gobiernos pasarán, el país seguirá existiendo. Nos falta que gente verdaderamente buena, escoja gente verdaderamente buena para conducirnos con un vehículo que funcione hacia un futuro de paz y prosperidad. Esa es la tarea. Para ello nos vamos a tener que despintar los colores que tradicionalmente nos han separado y hacer un ejercicio de honestidad intelectual y moral ante los sucesos que estamos viviendo. ¿Qué vamos a hacer? Poner a Ricky, a Pierluisi, a Bernier, o a cualquiera de los aspirantes a la gobernación a conducir la misma guagua no va a solucionar el problema si TODOS no nos lo replanteamos TODO. Ese es el reto.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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