En mi cumpleaños 67… permítanme quemar a los sesentones

¡Hay vida después de los sesenta! ¡Yes! Pero es distinta… y se los voy a explicar ya mismito. Antes, silverioperezpr.comles cuento que comencé el día de mi vuelta al sol número 67 –se oye más bonito así– haciendo una caminata de 6.7 millas para demostrarme a mí mismo que sigo con energía y empeño de hacer cosas que me reten. Hoy, cuando desperté, le di gracias a Dios porque vivo en el gozo de entender la vida, creando, trabajando, aportando, sin cogerme pena, responsabilizándome de todo lo que me pasa, libre de echarle culpas a nadie, con sueños por realizar y con ganas, muchas ganas, de seguir viviendo.

Eso no quita que sea realista, así que vamos a eso de que hay vida después de los sesenta. La verdad es que las cosas cambian, y les voy a poner ciertos ejemplos. Antes, en mi mesa de noche, se podrían encontrar algunos ungüentos y aceites en la onda del Kama Sutra. Eso ha cambiado un poco. Ahora encontramos Ben Gay, Vicks, y hasta algunos productos “hard core” como manteca de ubre de vaca.

silverioperezpr.comDespués de los sesenta se pueden hacer ejercicios de alta intensidad… pero es aconsejable que suspendas toda actividad por los próximos dos días en lo que te repones. Después de los sesenta puedes “janguear” hasta tarde en la noche… pero tu compañera debe apoyarte pellizcándote cada vez que empieces a cabecear.

Después de los sesenta las conversaciones cambian de foco, antes amores y nuevos trabajos, ahora qué te estás tomando para la alta presión, el colesterol y el reflujo. Sí, hay vida después de los sesenta, pero vas más al médico que al cine, a la farmacia más que a la barra, y los personajes importantes de tu vida, de los que más hablas, son el urólogo, el cardiólogo, y cuidado si ya hay un geriatra buscándote la vuelta.

En lo sexual hay muchos mitos. Un hombre de sobre sesenta años sigue teniendo la misma potencia sexual que a los treinta… pero en otro lugar… en su pensamiento, en su imaginación. Por eso es que vienen pastillas que la bajan al lugar correspondiente. Claro, se te ponen rojas las orejas y la nariz y tu pareja jura que se ha acostado con Rudolph the red nosed reindeer, pero como diría aquel personaje político: such is life.

De hecho, después de los sesenta, el órgano sexual masculino se comporta como un mal empleado: no trabaja cuando tu quieres y se despierta a trabajar cuando tú no te lo esperas.silverioperezpr.com

Esto de la edad es interesante porque hasta los cuarenta y cinco uno piensa que puede vivir el doble de lo que ha vivido. Pero llegas a los cincuenta y las estadísticas te dicen no way José. Por eso la crisis de los 50. Uno dice, me jodí… déjame gozar todo lo que pueda… y ahí es que algunos se compran carros deportivos, se meten a un gimnasio, se divorcian… y hasta se casan con una muchacha mucho más joven para que cuando salgan juntos la gente le diga… esa hija tuya, qué mucho se te parece…

Cuando se llega a los sesenta te golpea la primera vez que escuchas la palabra sexagenario. Es como una categoría aparte. También duele la primera vez que la muchacha de la boletería del cine te da el boleto de senior sin preguntarte.

Nah, no lo cojan en serio… estoy caricaturizando lo que nosotros mismos hemos creído de los sesentones. Lo cierto es que los sesenta son los nuevos cuarenta… y yo espero que los setenta sean los nuevos cincuenta… como todo se ha devaluado.

silverioperezpr.comGracias a todos los que me han deseado lo mejor. Ustedes son la energía que me permite seguir viviendo. A los que no, gracias también, pues me dan fuerza para demostrarles cuán equivocados están. Si de algo no tengo duda es que a mis sesenta y siete estoy mucho mejor que el ELA a sus sesenta y tres a punto de cumplir. Chau.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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