Elogio de la locura o la Tormenta perfecta

No, no voy a reproducir aquí el ensayo de Erasmo de Rotterdam, impreso en 1511, que muchos consideran el catalizador de la reforma protestante donde satirizaba la estupidez reinante en la época. Es más, no pretendo nada que no sea descargar mi frustración y posiblemente la de muchos de ustedes ante la locura colectiva que estamos viviendo: Jaime Perelló, Donald Trump, la Junta de Control Fiscal, los 2 billones de dólares que andaban perdidos por ahí, los Anaudis rojos y azules, los debates de los candidatos a la gobernación, en fin, la sin razón. El triunfo de la sin razón en nuestro país es la Tormenta Perfecta que se va cuajando en el horizonte inmediato.

Vivimos tiempos en que las redes sociales han democratizado la necedad y cualquiera se siente libre de decir cualquier tontería sin ruborizarse. ¿Qué hacemos los que llevamos años pensando el país, proponiendo soluciones, doliéndonos de lo que pasa, sufriendo un rumbo de locura que nos llevó al predecible precipicio? ¿Irnos pa’l carajo? Perdonen el lenguaje de fin de semana, pero así me siento. Tal vez me lo precipitó la llamada de un amigo, ser humano inmenso, intelectual de primera, patriota comprometido, poeta, escritor, excelente abogado, líder cívico, que me confesó que se iba a vivir a Bogotá, Colombia, porque si se quedaba en Puerto Rico se iba a volver loco. “El país me duele demasiado”, musitó casi ahogado por la emoción.

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Auspiciador

Veo un halo de esperanza en los jóvenes que ya no se sienten atados a los paradigmas que mi generación y las pasadas han tenido como dogmas y que obviamente no nos han funcionado. El problema es que muchos de esos jóvenes han adoptado el distanciarse de los procesos políticos, de todo lo que sea la acción colectiva, y han abrazado el “sálvese el que pueda”, tal vez con mucha razón. Si ese “sálvese el que pueda” los lleva a irse del país, o si no se pueden ir del país se van a la playa el día de las elecciones, la cosa, en vez de mejorar va a empeorar. 

El lunes es el último día para que esos jóvenes se inscriban y puedan descargar su hastío con el voto. Lo advierto para aquellos a los que estas líneas les mueva. Si no votan, que no sea por un acto de dejadez e irresponsabilidad ciudadana. Si no votan, como protesta a la imposición de la Junta de Control Fiscal que es la que va a gobernar, ok, pero manifiéstenlo para que entonces sea un acto responsable.

Puedo entender a los que les asquea la política. Cómo no cuando todo un presidente de la Cámara de Representantes, que por lo menos debiera asumir responsabilidad de ser un pésimo administrador pues permitió un esquema de corrupción bajo su presidencia, hace un llamado a la máxima estupidez, que es darle carta libre a un partido votando una sola cruz en cada una de las tres papeletas. Votar íntegro es una falta de integridad. Ni tan siquiera en los partidos minoritarios el voto íntegro se justifica.

En Estados Unidos la estupidez tiene a Donald Trump con posibilidades de ganar. El tipo acaba de decir que los del servicio secreto que protegen a Hillary Clinton debieran ser desarmados “ a ver qué va a suceder”. Lo que va a suceder es que un loco como él la va a matar. Ese es el llamado que este loco está haciendo. Claro, el Partido Demócrata se aseguró de escoger a la única candidata a la presidencia que un energúmeno como Donald Trump se podría ganar. De la misma forma, los republicanos se encargaron de escoger al único candidato al que una Hillary Clinton se podría ganar. Ahí sí que aplica aquello de escoger el menos malo entre los peores.

Esa estupidez que hace que un Trump pueda ser presidente, también puede llevar a Puerto Rico a escoger a los peores candidatos que la gente ha visto en los recientes debates. El fanatismo es el ejercicio de la ignorancia. Lo que escucho en los programas de algunos analistas es ese ejercicio de la ignorancia disfrazado de fidelidad política al partido. La Tormenta Perfecta para convertir nuestro pueblo en un reguero de gente sin norte e identidad es la combinación de una Junta de Control Fiscal que viene a cobrar las deudas de los acreedores de los congresistas que la mandaron, un ignorante o un don nadie en la gobernación y Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos.

Mi única esperanza es que la gente que piensa, se haga sentir y que los jóvenes vayan a inscribirse este lunes y luego salgan a votar en contra de todo lo que no ha funcionado. Si no, luego no se pueden quejar.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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