Dos mujeres extraordinarias

Estamos en el mes de la mujer. Mañana cumple 92 años Victorina, mi santa madre. La honro l;l, en el día de hoy por su amor incondicional, por criar a 14 hijos, más mi padre, y por ser la que me ha enseñado en la práctica lo que es la Inteligencia Emocional.

Hace unos días me enteré de la desgarradora historia de Sugeily Cruz. No la conozco personalmente, pero ya hemos hablado por teléfono y he leído con detenimiento su situación. Mientras le doy gracias a Dios por la bendición de poder celebrarle hoy el cumpleaños a Mami, en compañía de mi Padre que está camino a los 103 años, pido fervientemente ayuda para Sugeily https://www.gofundme.com/3ew4uz4. Acompáñenme por dos minutos adicionales leyendo estas dos historias que se entrelazan. 




Mami tenía dos años cuando el huracán San Felipe le llevó la casa a su familia. Mamá Quintina, una mujer a la que en su momento le escribiré una novela, repartió sus hijos entre familiares en lo que arreglaba su casucha. Mami se crió con unos tíos a los que yo conocí como mis abuelos. A los 19 años se casó con Papi que era viudo y trajo al matrimonio tres hijos. Mi madre se encargó de ellos y luego vine yo… y por ahí para abajo 10 más. Hoy día está delicadita de salud, pero nada le quita la paz de su semblante y la sonrisa de su rostro. Aprendí de ella lo que es una madre abnegada.

A Sugeily le ha tocado una vida que yo me confieso incapaz de haber resistido. Trato de resumir lo que tal vez sea solo una quinta parte de su viacrucis. Su niña mayor tenía problemas de aprendizaje, y posteriormente en un parto de altísimo riesgo Sugeily tuvo gemelas prematuras. Una de ellas tuvo un paro renal al nacer. Meses después, ambas tuvieron un virus respiratorio sincitial (sic), y las tuvieron que dejar en cámara de oxígeno por mucho tiempo. Luego las entubaron y mientras bregaba con toda esa situación fue despedida de su trabajo. Pasaron meses de desespero y angustias. La niñas también evidenciaban incapacidades motoras y del habla. Entre los dos y tres años las operaron de los oídos. Más adelante comenzaron en educación especial.

Mientras, la salud de Sugeily también se deterioró, diagnosticada con lupus, artritis reumatoide y fibromialgia. Aparte de eso tiene una seria condición en los discos de su espalda que casi le impide caminar. Es imposible describir los malabares que tiene que hacer esta joven mujer para, a pesar de sus condiciones de salud, levantarse en la madrugada para preparar a las niñas y llevarlas a la escuela para regresar y que el padre pueda usar el único carro de la familia, que no es adecuado para su condición.

No quiero abrumarles más, solo decirles que miren a su alrededor las bendiciones que tienen y al mismo tiempo que le dan gracias a Dios por ellas, tendamos la mano a Sugeily para que no se sienta sola en su lucha por conseguir lo mejor para sus tres niñas. Vayan a https://www.gofundme.com/3ew4uz4 y pásenle esta historia a otros para lograr la meta de conseguir un dinerito que alivie esta difícil situación.

De mi madre aprendí a mantener la calma en medio de la tormenta y que Dios no le da cargas a nadie que no pueda sobrellevar. Pero también me enseñó que la mano de ese Dios en la Tierra somos nosotros mismos. Que Dios bendiga mi amada madre y que Dios bendiga a Sugeily y sus niñas y a todos los que la ayuden.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

Deja un comentario