El desencanto…y la esperanza

Me provoca escribir de este tema la decisión de un amigo de irse de Puerto Rico, no a buscar nuevas oportunidades profesionales, o en las de procurar mejores servicios de salud, o para conseguir una mayor seguridad para su familia ante el crimen rampante. No. Se va desencantado, porque según sus propias palabras, “el país me duele demasiado y tanto lo amo que si me quedo me voy a volver loco”. Esas palabras me conmocionaron y me sorprendieron viniendo de un patriota, no de habladurías, ni de wikén, no, de un ser humano extraordinario que le ha dado a Puerto Rico todo lo que un buen puertorriqueño le puede dar.

El desencanto viene cuando uno espera un gesto, una reacción, una iniciativa, un resultado, basándose en lo que uno cree conocer de personas o grupos con los cuales ha desarrollado lazos de afectos profundos. Me ha pasado con familiares y amigos. El desencanto es como esas pequeñas heridas que no son como para correr a una sala de emergencias, pero te duelen, y te siguen doliendo, y no parecen sanar.

Me siento igual que mi amigo, y me explico.

Este país me está doliendo demasiado, ya casi me asfixia. Voy a necesitar oxígeno para poder sobrellevar la semana que falta para las elecciones y más aun para poder asimilar sus resultados de las mismas.

El deterioro en la discusión pública es terrible, espantoso. Recurrir a atacar los asuntos más íntimos de los familiares de los candidatos, rasgarse las vestiduras por algo que el contrario hizo, pero tolerar cosas peores de los suyos, la ausencia de honestidad en reconocer la situación única que vivimos donde todas las promesas lanzadas al aire estarán supeditadas al capricho de los siete miembros de la Junta de Control Fiscal, la cacofonía de discursos patrióticos viejos, las caravanas llenas de caras vanas, el fanatismo irracional, el partidismo enfermizo, la ausencia de inteligencia emocional, el ambiente carnavalesco… no, no, … querido amigo que te fuiste, te entiendo y hasta te envidio.

Peor será el 9 de noviembre. Amaneceremos como si un tsunami nos hubiera pasado por encima, pero en el horizonte no se verá el sol, sino nubarrones oscuros. A la irracionalidad de la campaña seguirá el embriague del “triunfo”, como si triunfo fuera, las pequeñas y grandes venganzas, el acomodo de los míos y la exclusión de los otros, el disfrazar de colaboración con la Junta lo que será un sometimiento indignante…para que los que votaron por el que saldrá, en cuatro años estén pidiendo su cabeza.

¡Ea! ¿Y dónde se fue el motivador? Sigue aquí. Lo que pasa es que no creo en el “positivo, siempre positivo” basado en una mirada rosita de la realidad o en escritos de alguien en la internet. Creo en el positivismo que arranca de la cruda realidad y se manifiesta en el deseo férreo de transformarla. Creo en el positivismo del que mira hacia delante cuando ha tocado fondo, como parece que vamos a tocar. Creo en el positivismo de los árboles del Yunque que reverdecieron después del azote del huracán. Creo en el positivismo del Ave Fénix, que renace de las cenizas. Pero no les puedo negar que respeto profundamente, y hasta envidio, al amigo que me dice, “a mi edad tanto dolor me mataría”.

Me aferro a la creación para paliar el dolor que me provoca el país. Esa frustración la transformaré en sátira con Partidos de la Risa, el próximo sábado en el Tapia, antes de las elecciones; y la llegada a los cines del documental sobre la vida de Tony Croatto el jueves 10 de noviembre, el día después del día después. Con una mano, la espada de la sátira y el humor, que corta tallos para que luego reverdezcan; con la otra, el abono a la esperanza, esa que nos da la vida de Tony quien nos enseñó a ver la grandeza de nuestro país, esa que en circunstancias como estas perdemos de perspectiva. Crear, crear, crear…esa es la consigna.

También haré buena la oferta del amigo que se fue, de que cuando ya no pueda más, me vaya a pasar un fin semana con él y su esposa a su casa en Bogotá… el peligro es que me quiera quedar.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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