De Fatmagül a Trumpmogül

Comprendo aquellos que ante el inminente precipicio al que se dirige el país opten por abstraerse de esa realidad, como hicieron los músicos del Titanic, y decidan escapar viendo la novela del momento. Tuve la curiosidad de saber si yo era el único que no estaba en ese escape a Turquía y, para mi agradable sorpresa, al encuestar en las redes, el #yonoveoafatmagül obtuvo miles de respuestas. Pero, como siempre sucede, uno ve la paja en el ojo ajeno y no se da cuenta de la rama en el propio. Confieso estar adicto a la serie de terror Trumpmogül que todas las noches transmite CNN, donde hasta ahora, el villano gana.

Donald Trump es un Frankestein salido del laboratorio del “establisment” republicano que aterra a sus propios creadores. Es la verdad desnuda del pensamiento de la derecha recalcitrante. Trump dice lo que otros no se atrevían a expresar porque no había un portavoz de importancia que los representara.

El humor es un arma poderosa, que muy pocos saben utilizar, para radiografiar las verdades ocultas. Un programa de humor en los Estados Unidos envió “reporteras” identificadas como si fueran de Fox News, cadena afín a los republicanos, a los mítines de los tres candidatos principales a hacerles preguntas absurdas a sus seguidores para ver cuán irracional podrían ser. Las contestaciones fueron muy reveladoras. En el caso de Puerto Rico le preguntaron a los fanáticos de Trump qué opinaban de la propuesta de esterilizar a los puertorriqueños en lo que se resolvía la crisis económica que sufría la isla. A la mayoría le pareció bien y algunos expresaron que Trump aun no había ido lo suficientemente lejos.

No sabían los guionistas de este programa que, en el caso de Puerto Rico, la realidad supera la ficción. En nuestra isla se esterilizaron mujeres sin su consentimiento, se experimentó con la pastilla contraceptiva, se realizaron pruebas del Agente Naranja deforestando el Yunque, se torturó con radiación a don Pedro Albizu Campos en su celda, y el doctor Cornelius Roads inyectó células cancerosas a sus pacientes en un hospital del Condado para intentar acabar con la raza puertorriqueña. Y en ninguna de esas instancias había un Donald Trump en el poder.

Las otras opciones que tienen los republicanos dejan mucho que desear. Marco Rubio, “the Great White Hope” del “establishment”, salió al escenario del más reciente debate con cara de no saber que hacer, inseguro, sin energía. Esa esperanza republicana es el mismo candidato que en un fund raising en Puerto Rico apoyó el acceso del país al Capítulo 9 de la Ley de Quiebras federal y poco después de otro fund raising auspiciado por los fondos buitres cambió de parecer. Ted Cruz es, a mi entender, más peligroso que Donald Trump. Dice que el mogul de los bienes raíces no es tan conservador como él, representa a la falange religiosa de la ultraderecha y promete ser tan o más duro que Trump en las relaciones internacionales y con los inmigrantes. Ante estas circunstancias las primarias republicanas más que una consulta electoral son una prueba de I.Q. que hasta ahora los republicanos no están pasando.

Es obvio que para Hillary Clinton, Donald Trump es su mejor adversario. Los demócratas, que en los debates en estas primarias lucen como los filósofos griegos al lado de los primitivos de Neanderthal republicanos, también han tenido su Frankestein. Bernie Sanders es en el establisment demócrata lo opuesto a lo que Donald Trump ha sido para los republicanos. Bernie despierta la ilusión de que aún la utopía es posible, es la verdad interna que los grandes intereses de Wall Street ha acallado, es lo que quisieran ser y no se atreven los demócratas de gran sensibilidad social. Por eso Bernie atrae los jóvenes que Hillary espanta y recauda millones en donativos espontáneos de la gente común.

Acá, en la tierra de Fatmagül, los candidatos políticos de los partidos tradicionales siguen haciendo campaña, entre peleas chiquitas y promesas sin números, como si nada estuviera pasando.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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