Boricua de la banda allá

Me siento a escribir este blog cuando aún la emoción vivida hace menos de una hora todavía está latente. Cantar en Orlando para ese municipio 79 de Puerto Rico, siempre produce enormes satisfacciones, pero en este momento en que la isla pasa por su peor momento, hubo algo dFoto 1istinto. Siento que la situación de la isla tal vez les duele más que a los que estamos en la banda acá. Debe causar impotencia mirar a la distancia que ese terruño al que se quiere regresar algún día pasa un cruento viacrucis.

Comencé cantando canciones de tierra adentro y la añoranza se adueño de los corazones de los presentes. Pasé por las etapas de Haciendo Punto, las canciones de Tony Croatto, mi estadía en Viva la Gente y hubo una pausa para la parodia. El humor es sanador. Decir lo que se quisiera decir con coraje, pero con el aderezo del humor, provocando risas, no es fácil, pero es necesario. Esos boricuas de la banda allá están más al tanto que muchos de la banda acá y no les fue ajeno las referencias satíricas al quítate tú pa’ ponerme yo que nos estanca, a la deuda impagable,  y al hecho de que los políticos boricuas siguen en campaña como si nada estuviera sucediendo.

Luego les llevé por el Camino de Santiago y terminé Ensillando mi caballo para regresar a mi patria. Una bandera de Puerto Rico me fue regalada en el momento en que compartía una canción con mi hija Andrea que vino con su esposo desde Minnesota a verme.Foto 2

En estos pocos días pude conversar con los que acaban de llegar y tienen a flor de piel la esperanza de que acá les va a ir mejor. Compartí con los que ya se les nota en la forma de hablar los años que llevan al lado acá pero que no les impide cantar “quién no se siente patriota” con el corazón en la mano. Unos y otros, los recién llegados y los ya establecidos, tienen una cosa bien clara: siguen siendo boricuas de pura cepa.

Pero hay algo que se descubre cuando se comparte con la diáspora: están más unidos y comprometidos a luchar por la causa de Puerto Rico que los de la isla. En Nueva York, en Orlando, en Chicago, en Hartford y Boston están decididos a reclamarle a los Estados Unidos que asuman la parte de responsabilidad que les toca por la debacle económica que sufrimos, y se organizan para ello. En la isla seguimos empantanados en la politiquería chiquita de los partidos políticos sin una acción unitaria que provoque un cambio en el rumbo que llevamos.

Uno viene de la isla a traerles alegría, reafirmación nacional y un abrazo caluroso de la tierra. Pero se va convencido de que como dijera aquella canción de hace tiempo: Boricuas de la banda allá, eso sí que son borinqueños.

Exprésate

  • Silverio Pérez

    Escritor, Músico, Motivador, Compositor, Host de Radio y TV.

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